Fórmula de la Técnica Espaciotemporal: Traslado al Mundo Subterráneo: un kinjutsu creado por Orochimaru exclusivamente para vengarse. Lo empleaba el Cuarteto del Sonido resucitado, liberando el odio acumulado en los sellos malditos. Al activarse, surge un sello alrededor del usuario que atrapa a todos en el radio de acción. Las almas de los objetivos y de los propios usuarios se separan de sus cuerpos y quedan encerradas en una barrera especial que los sensores no pueden percibir ni el Byakugan ver. Los objetivos atrapados se hallan en un estado parecido a la anabiosis: están vivos, pero apenas, y el flujo de chakra se detiene. Para devolver el alma al cuerpo hay que tocarla con chakra, como al cancelar un genjutsu. Dentro de la barrera, las almas conservan la conciencia y pueden usar sus técnicas. Incluso si se vence a los usuarios, la técnica no se disipa. Los atrapados están condenados: sus cuerpos morirán con el tiempo. Sin embargo, la técnica exige un sacrificio: los usuarios entregan sus vidas para atrapar a los objetivos. Además, la maldad de los usuarios no la contiene la barrera, por lo que un shinobi capaz de sentir la hostilidad puede hallar la barrera y destruirla, liberando las almas, mientras los usuarios desaparecen.