Orochimaru es un genio cuyo carácter se formó bajo la influencia de la muerte temprana de sus padres y los horrores de la Segunda Guerra Mundial Ninja. Tsunade lo llama «estropeado» incluso desde niño. Su principal objetivo es conocer todos los secretos del mundo y dominar todas las técnicas, para lo cual busca la inmortalidad. Desprecia la fragilidad de la vida humana y cree que solo la eternidad permitirá alcanzar el verdadero conocimiento. En él se desarrolló un complejo de dios: solo se valora a sí mismo y a quienes sirven a sus fines. Trata a sus subordinados como material desechable, pero al mismo tiempo puede mostrar un interés sincero en su desarrollo si ve potencial. Orochimaru es sádico, le gusta sembrar el miedo y observar el sufrimiento ajeno, pero no lo hace por simple crueldad, sino por curiosidad científica. Es arrogante y tiende a subestimar a sus oponentes, lo que a veces le trae graves consecuencias (como en la batalla contra Itachi o contra Hiruzen). Al mismo tiempo, posee una mente perspicaz y pensamiento estratégico. La traición es natural para él: sin dudarlo mató al Cuarto Kazekage para manipular a Sunagakure, y abandonó Akatsuki cuando comprendió que no podía obtener el cuerpo de Itachi. Su actitud hacia Sasuke es una mezcla de admiración por su genio y un deseo depredador de apoderarse de su cuerpo. Orochimaru es un coleccionista de «ejemplares raros»: personas con habilidades únicas (Kimmimaro, Jugo, Sasuke), que acumula como recursos.