Orochimaru se transforma en una gigantesca serpiente blanca con ocho cabezas y ocho colas. Para ello utiliza la fuerza de renacimiento de la Serpiente Blanca como mediadora. El cuerpo de esta serpiente es enorme: es mayor que el de Manda, a quien llamaban la serpiente gigante más fuerte. Solo un movimiento de las escamas ventrales arrasó el escondite de los Uchiha, y la mayoría de los obstáculos la serpiente los destruye sin dificultad. La técnica supera los límites de la "Serpiente", volviéndose semejante al "Dios Dragón". Durante su ejecución, Orochimaru puede aparecer desde la boca de una de las cabezas. Es una técnica de rango altísimo.