Técnica de Destrucción Parasitaria del Demonio: un ninjutsu destinado a matar que Ukon o Sakon solo pueden aplicar tras activar el segundo nivel del sello maldito. Mediante el chakra, divide su propio cuerpo a nivel celular y proteico y penetra en el cuerpo del objetivo. Una vez dentro, Ukon comienza a regenerarse, apoderándose de determinadas partes del cuerpo de la víctima y corroyendo gradualmente las células del huésped. Al final, el objetivo muere: ese es precisamente el propósito principal de la técnica.
La única forma de detener la técnica es atacar el propio cuerpo, infligiendo al invasor el mismo daño. Las víctimas comunes no están dispuestas a hacer algo así, por lo que la técnica se considera extremadamente exitosa. Kiba Inuzuka fue la excepción: se hirió gravemente a sí mismo, causando el mismo daño a Ukon, e intentó quitarse la vida, obligando a Ukon a abandonar su cuerpo para no morir junto con él.