El Sello Maldito del Cielo es uno de los sellos más poderosos de Orochimaru, aplicado en el lado izquierdo de la parte posterior del cuello. En estado inactivo, se ve como tres tomoe que forman un mitsudomoe. Al activarse, el patrón se vuelve naranja-rojizo y se extiende por el cuerpo con marcas de fuego. El sello aumenta las reservas de chakra y las capacidades físicas del portador, haciendo que sus técnicas sean notablemente más poderosas. Debido al alto riesgo de rechazo, solo sobrevive uno de cada diez, como en el caso de Anko Mitarashi, que fue la única superviviente del primer grupo de sujetos de prueba. Con el tiempo, si el portador no usa el sello, este retrocede y puede ser suprimido, pero desaparece por completo solo en circunstancias especiales. En el sello está contenida una parte del chakra y de la conciencia de Orochimaru, lo que lo convierte no solo en una fuente de poder, sino también en una amenaza oculta para su dueño.