Zetsu era un organismo único pero internamente contradictorio, en el que convivían dos personalidades completamente diferentes. La mitad blanca, apodada Parlanchín, se caracterizaba por un carácter despreocupado y juguetón, bromeando constantemente con los demás e incluso con su propio compañero. La mitad negra, apodada Lengua Malvada, era todo lo contrario: seria, sarcástica y despiadadamente crítica con todos, excepto con su verdadera creadora. El Zetsu Blanco se llevaba fácilmente con los demás miembros de Akatsuki, lamentaba sinceramente su muerte y podía llamar a Tobi «buen chico». El Negro consideraba a casi todos como herramientas inútiles y no ocultaba su desprecio por la debilidad. A pesar de los desacuerdos ocasionales, ambas mitades funcionaban de manera coordinada, intercambiando pensamientos al instante y coordinando sus acciones. Externamente, Zetsu mostraba una lealtad incondicional a Madara y a la organización, pero bajo esa máscara, el Negro había tejido su propio plan durante siglos, pasando desapercibido. En combate, el Blanco prefería evitar enfrentamientos directos, confiando en el sigilo y la clonación, mientras que el Negro actuaba con cálculo y sin dudar. Su forma de hablar también difería: el Blanco se expresaba con viveza y emotividad, el Negro de manera seca, cínica, interrumpiendo a menudo a su compañero. Juntos constituían una herramienta de sombra indispensable, un espía y limpiador cuya verdadera esencia seguía siendo un enigma incluso para los líderes de Akatsuki. Cuando se trataba de observar batallas o devorar cuerpos muertos, ambas mitades actuaban con la misma frialdad profesional. El Blanco a veces mostraba una curiosidad casi infantil y admiración por los shinobi poderosos, mientras que el Negro registraba fríamente la información para sus planes de largo alcance. Con todo, su simbiosis era tan estrecha que los demás los percibían precisamente como un solo ser con una naturaleza dividida. Precisamente esta dualidad permitió a Zetsu permanecer en las sombras durante décadas, manipulando eventos y personas sin hacer ruido.