Ukon era extremadamente arrogante, pero al mismo tiempo mucho más irritable e impaciente que su hermano Sakon. Era él quien a menudo reprendía a Sakon cuando este se entretenía alargando el combate, y exigía que terminara la pelea más rápido. Al mismo tiempo, Sakon reconocía la superioridad de Ukon y obedecía sus órdenes, a pesar de que normalmente actuaba como el cuerpo principal. Ukon trataba a los enemigos con el mismo desprecio que Sakon, considerándolos «basura». Era lo suficientemente sigiloso como para abandonar el cuerpo de su hermano sin ser notado y atacar desde una emboscada. Además, poseía una peculiar noción de la moral: por ejemplo, consideró despiadada la acción de Kiba cuando este, según le pareció, abandonó a Akamaru. A diferencia de Sakon, que disfrutaba del proceso mismo del combate, Ukon prefería acciones rápidas y decisivas. En pareja, los hermanos representaban un equilibrio ideal: uno avivaba la pelea, el otro la apagaba a tiempo.