Shikaku — tranquilo, reflexivo y un poco vago cabeza del clan Nara, quien, al igual que su hijo, a menudo dice «qué molestia» y le gusta tomar sake. Sin embargo, detrás de esta aparente relajación se esconde una voluntad de hierro y una increíble fiabilidad. Él es paciente y sabio, no presiona a su hijo, sino que, al contrario — lo anima a seguir sus convicciones (y fue uno de los pocos padres que no prohibió a Shikamaru hacerse amigo de Naruto). En batalla Shikaku es despiadado — durante la invasión de Orochimaru él sin dudar estranguló a los shinobi enemigos, incluso cuando ellos suplicaban por clemencia. Posee un excelente sentido del humor, le gusta burlarse de viejos amigos (por ejemplo, Inoichi por tener una hija). Aunque su esposa «lo tiene bajo el talón», él ha guardado varios escondites de los que ella no sabe. Shikaku se preocupa profundamente por su hijo: tras la muerte de Asuma él consoló a Shikamaru, lo ayudó a superar el dolor y lo guió por el camino de la venganza, y luego perdió contra él en shogi para animarlo. En la guerra mantiene la calma incluso frente a la muerte inevitable y cumple su deber como estratega hasta el último segundo.