Chouza es una persona amable y cuidadosa, poseedora de una profunda sabiduría de vida y comprensión del mundo que lo rodea. Para su hijo Choji siente un amor sin límites, pero no duda en regañarlo duramente cuando él muestra cobardía o se comporta de forma temeraria. Él cree que el buen corazón de Choji seguramente le atraerá amigos de verdad, y no se cansa de recordar al heredero la alta responsabilidad de ser el jefe del clan. Al igual que todos los Akimichi, le apasiona la comida y es capaz de vaciar por sí solo una página entera del menú. En combate, Chouza mantiene la calma y la determinación, sin dudar en proteger a sus compañeros con su propio cuerpo frente a ataques mortales. Con sus antiguos compañeros del escuadrón Ino-Shika-Chō se lleva bien, aunque no pierde la oportunidad de quejarse de la «problematidad» de los hijos de otros. Incluso el ya adulto Choji, habiendo alcanzado el rango de chūnin, sigue siendo para él un hijo que necesita la vigilancia paterna. A la vez, Chouza reconoce su crecimiento y con orgullo señala que el chico finalmente es digno de convertirse en el decimosexto jefe del clan. Él honra el antiguo juramento de los tres clanes y está dispuesto a sacrificarse para que ese legado no se interrumpa. Con la edad no ha perdido el sentido del humor y puede alegrarse sinceramente de las pequeñas cosas, como su nieta. En general, su carácter es una combinación de un apoyo paterno inquebrantable, camaradería de combate y un apetito formidable.