Meizu era una persona irritable y extremadamente cruel, que disfrutaba torturando a sus víctimas. Lo describían como un matón de temperamento ingobernable. A diferencia de su hermano de sangre fría, Gozu, se dejaba llevar fácilmente por la ira y actuaba de forma impulsiva. Era él quien se lanzaba primero al combate y no le gustaba esperar, prefiriendo una rápida y sangrienta ejecución. A pesar de su temperamento violento, obedecía sin cuestionar a Zabuzu y era leal a su causa común. En pareja con Gozu, desempeñaba el papel de agresor, mientras que su hermano lo contenía y dirigía. Hacia sus enemigos no sentía nada más que el deseo de matarlos lo antes posible. Su crueldad no conocía límites, y disfrutaba infligiendo heridas. Fuera del combate, se comportaba de manera insolente y provocadora. Con todo ello, seguía siendo un profesional, capaz de acercarse sigilosamente a su objetivo y asestar un golpe mortal.