Kitsuchi es un líder severo, disciplinado y equilibrado que mantiene la sangre fría incluso en el fragor de la batalla. Sabe adaptarse rápidamente a las circunstancias cambiantes y toma decisiones sin dudar, lo que lo convierte en un comandante nato. Siente un enorme orgullo por su propia fuerza y por su hija Kurotsuchi, y no duda de que ambos son capaces de cambiar el rumbo del combate. A pesar de su tranquilidad, tiene un lado irritable y puede reprender bruscamente a sus subordinados o incluso a su propia hija si considera que su comportamiento es inapropiado. No tolera el pánico y les recuerda a sus aliados que el miedo no es excusa para la inacción. Kitsuchi es un hombre de acción, que prefiere hablar con la fuerza bruta y con órdenes concretas. Es despiadado con los enemigos y elimina personalmente a docenas de oponentes sin esperar refuerzos. Su autoridad en el ejército de la Alianza es incuestionable, y su confianza se transmite a los soldados. No es dado a largas reflexiones y actúa bajo el principio de «primero golpear, luego hablar». A pesar de su brutalidad exterior, se preocupa por sus aliados y se lanza sin dudar a salvarlos de un ataque. Es leal a Iwagakure y a la causa de la Alianza. No tiene ni una pizca de presunción o vanidad. Es pragmático, calculador y metódico. Sus cualidades de liderazgo se manifiestan en su capacidad para coordinar grandes grupos de shinobi y asignarles tareas claras. Kitsuchi es de los que no prometen, sino que hacen, y su palabra tiene peso. Incluso ante el poder divino del Diez Colas, no se rinde y busca la manera de contraatacar.