La Técnica del Hombre Explosivo es un dōjutsu y ninjutsu creado por Chino tras la Cuarta Guerra Mundial Shinobi. Para usarla, el portador del Ketsuryūgan debe tocar el objetivo e infundirle su chakra. Ese chakra se vuelve venenoso para el organismo de la víctima y lo vuelve inestable. Si después de eso el objetivo empieza a sangrar, el chakra se activa: el cuerpo se cubre de una sustancia negra, se hincha grotescamente y explota con gran fuerza destructiva.
Se puede suprimir la técnica bloqueando el flujo de chakra del objetivo o dejándolo inconsciente. Con atención médica oportuna, el chakra venenoso puede extraerse y salvar por completo a la persona. La técnica se creó a partir de información sobre manantiales minerales que habían estado en contacto con el Zetsu Blanco.