La Rana Asigaru es una rana de combate del monte Myōboku que recuerda a un infante japonés. Tiene el cuerpo naranja con marcas azules y una estatura de poco más de la mitad de la humana. En los antebrazos lleva fijadas placas con las que es capaz de bloquear incluso una espada como Samehada. Por delante y por detrás, el torso está protegido por una armadura de placas sujeta con cuerdas que van desde los hombros, y sobre los hombros descansan hombreras planas tipo sode. En combate, esta rana se ha consolidado como una protectora fiable.