Mediante el chakra de la Tierra, el usuario convierte la roca circundante en una armadura que cubre su cuerpo. Esta armadura sirve tanto de protección como de base para armas extensibles con las que puede asestar golpes. Sadai la usaba para camuflarse, cambiando su apariencia y complexión, aunque la armadura lo hacía más pesado y ralentizaba sus movimientos.