El usuario deja en el Sharingan de otro shinobi una marca que contiene Amaterasu. El portador no controla esta llama. La activación ocurre por sí sola cuando su ojo ve el objetivo previamente elegido por el usuario de la marca. En el momento de activarse, el Sharingan del portador adopta la forma del Mangekyō Sharingan de quien impuso la marca y se activa Amaterasu sobre el objetivo.