El Ketsuryugan es un dōjutsu kekkei genkai que se encuentra en algunos miembros del clan Chinoike. Se reconoce por el color rojo de los ojos, por lo que sus portadores son llamados poseedores de "ojos rojos como la sangre". Por su poder, este dōjutsu se compara con las Tres Grandes Técnicas de Ojos. Al activarse, la esclerótica se vuelve de un rojo brillante, el iris de un rojo oscuro y las pupilas se vuelven blancas, formando rectángulos alargados en horizontal.
El Ketsuryugan otorga habilidades de genjutsu. Para ello basta con el contacto físico de la piel o con encontrarse con el objetivo a través de la mirada. A la víctima se la puede hipnotizar de diversas maneras o penetrar en su mente para extraer información. Además, el dōjutsu permite controlar el hierro, o más concretamente, cualquier sustancia con alta concentración de hierro. Esto incluye la sangre de los seres vivos, tanto del propio usuario como de otros. Para someter la sangre ajena, se debe verter el propio chakra en el objetivo, por ejemplo, a través de un corte.