Obito creció sin padres, por lo que su principal sueño era convertirse en Hokage y obtener el reconocimiento de toda la aldea. Es de corazón bondadoso, servicial y siempre dispuesto a ayudar, especialmente a los ancianos — debido a su costumbre de ayudar a las personas mayores en pequeñeces, constantemente llegaba tarde, lo que le valió la reputación de eterno "llegar tarde". Obito cree sinceramente en la camaradería y no puede soportar cuando alguien abandona a los amigos en apuros. A menudo dice que quien viola las reglas es basura, pero quien abandona a un compañero es peor que basura. A pesar de toda su bondad, Obito es muy emocional y susceptible: sufre de un complejo de inferioridad ante el genio Kakashi, cuyo talento y popularidad le causan una feroz envidia. Constantemente intenta demostrar que no es peor, pero a menudo fracasa. Sin embargo, Obito es capaz de reconocer sus errores, especialmente después de comprobar en la práctica el valor del trabajo en equipo. Está secretamente enamorado de Rin Nohara, quien, a diferencia de los demás, siempre lo acepta tal como es y cree en él. Esta fe ayuda a Obito a no rendirse. A pesar de su torpeza exterior, en un momento crítico muestra una valentía y abnegación increíbles, dispuesto a dar la vida por sus amigos.