Temari posee un carácter fuerte e independiente que combina confianza en sus habilidades, una mente aguda y franqueza. Como shinobi de nivel jonin y hermana mayor en el famoso clan Sabaku, está acostumbrada a asumir responsabilidades y no tolera la debilidad ni en sí misma ni en los demás. Su manera de comunicarse suele ser brusca y sarcástica: Temari no tiene miedo de decir la verdad a la cara y puede llegar a ser muy cortante en los enfrentamientos verbales, especialmente cuando se enfrenta a la pereza o la irresponsabilidad.
A pesar de su dureza exterior, está profundamente dedicada a su familia y su pueblo. Proteger a sus hermanos menores, Gaara y Kankuro, siempre ha sido una prioridad para ella, aunque prefiere demostrar el cuidado mediante acciones, no palabras. Después de que Gaara se convirtiera en Kazekage, Temari creció como persona: pasó de ser una chica impulsiva y, en ocasiones, altiva a una mujer madura y equilibrada, capaz de tomar decisiones ponderadas en situaciones críticas.
En el campo de batalla, Temari muestra una gran destreza táctica y calma. Analiza las situaciones rápida y con precisión, prefiriendo actuar de forma racional, no dejándose llevar por las emociones. Sin embargo, en ella también hay impulsividad: cuando se trata de seres queridos o cuando se enfrenta a la descuidada actitud de aliados como Shikamaru, su paciencia puede agotarse al instante. Temari valora el orden y la disciplina, no soporta la incertidumbre y las promesas vacías.
Su carácter se distingue por una rara combinación de belicosidad y diplomacia. Sabiendo ser exigente y rígida, también es capaz de encontrar un terreno común con personas muy diversas y actúa como un nexo entre la Aldea Oculta de la Arena y otras aldeas. Durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, Temari demostró ser un comandante confiable, capaz de mantener la claridad de pensamiento incluso en medio del caos total y las grandes pérdidas.