Ibiki es una persona estricta, dura e incluso aterradora, a quien Kakashi llama sádico. Él cree que el dolor es un método eficaz de comunicación, y lo utiliza en su trabajo como jefe del departamento de interrogatorios. Su resistencia mental es fenomenal: incluso después de las peores torturas, nunca reveló información al enemigo. Además, no carece de sentido del humor y de un lado más relajado: sonrió ante lo que aceptó en el examen de aquel que no respondió a ninguna pregunta (Naruto), y permitió que Kankuro pasara con su títere de marioneta, aunque lo comprendió de inmediato. Él sabe ser razonable — por ejemplo, aceptó esperar la entrega de cerdo frito para Karin durante dos días, solo para que ella empezara a hablar. Ibiki no se deja llevar por historias lamentables y mantiene una manera estricta y de negocios durante los interrogatorios. Además, siente simpatía por Naruto debido a su energía y su capacidad de infundir confianza en los demás. En combate, está frío y dispuesto a sacrificarse para permitir que sus compañeros huyen. Su mayor miedo en la infancia fue Orochimaru, a quien consideraba «no ser un ser humano con aspecto humano».