Zabuza es un asesino cínico y amargado cuya personalidad fue moldeada por la crueldad de la «Niebla Sangrienta». Está convencido de que el mundo solo se divide entre quienes usan y quienes son usados, y que los shinobi no son más que herramientas. Tras el fracaso del golpe de Estado contra el Cuarto Mizukage, perdió su antigua labia e idealismo, convirtiéndose en un mercenario dispuesto a trabajar para cualquier criminal. Sin embargo, posee un código peculiar: desprecia la manipulación, les dice abiertamente a sus subordinados que son «herramientas» y no se hace pasar por un benefactor. Tras su crueldad exterior se esconde un afecto reprimido hacia Haku, que él mismo no quiere admitir. Kakashi nota que en combate Zabuza duda instintivamente cuando debe atravesar a Haku para asestar un golpe, lo que delata sus verdaderos sentimientos. Solo tras la muerte del chico y el discurso enfurecido de Naruto se permite llorar y comprende que Haku era para él más que una simple herramienta. En sus últimos momentos, muestra una nobleza y humanidad inesperadas, sacrificándose para vengarse de Gatō.