En su juventud, Guy ya está obsesionado con la idea de que el trabajo duro puede superar el talento innato. Él dolorosamente se da cuenta de su incapacidad para el ninjutsu y el genjutsu, pero en lugar de desesperarse elige el camino de la absoluta autodona. Su carácter se forma bajo la influencia de su padre, Might Duy, al que todos consideraban un «genin eterno», pero que en realidad poseía una voluntad inflexible. La muerte de su padre, quien abrió las Ocho Puertas para salvar al hijo de los Siete Espadachines de la Nieblas, se convierte para Guy en la lección principal: la verdadera fuerza no reside en el talento, sino en la disposición de dar la vida por los compañeros. Guy se compromete a volverse más fuerte para nunca más ser indefenso. Comienza a entrenarse con un fervor sobrehumano, a menudo hasta el agotamiento total. En él ya entonces se manifiesta su hipertrófica emocionalidad: puede gritar fuertemente sobre la «juventud», llorar de emoción y realizar actos extraños, pero detrás de esto hay una absoluta seriedad respecto a sus principios. Se elige como rival al genio Kakashi Hatake, viendo en él la encarnación de todo lo que él mismo no posee. Esta rivalidad no se basa en el desagrado: Guy quiere demostrar que incluso un «fracasado» puede vencer a un genio si trabaja cien veces más. Ya entonces comienza a formar su filosofía de «hojas verdes»: la juventud debe arder para dejar un suelo fértil para las generaciones futuras.