Neji — frío, serio y arrogante genio, que cree fervientemente en que el destino de una persona está predeterminado desde el nacimiento y no puede cambiarse. Él se considera una excepción — nacido genio, pero al mismo tiempo limitado por la posición de la rama de la casa Hyuga, lo que lo condena al servicio eterno de la rama principal. Esta filosofía fatalista lo hace cruel y despiadado con aquellos a quienes considera «débiles» o que intentan superar sus limitaciones naturales. Él abiertamente se burla de los sueños y esfuerzos de los demás, convencido de que ellos de todas formas fracasarán. En lo más profundo de su alma, Neji sufre de ira hacia la rama principal, a la que culpa de la muerte de su padre, y de la impotencia para cambiar su posición. Su acidez es una reacción defensiva. Tras su derrota a manos de Naruto, quien se negó a reconocer el predeterminismo, y tras el descubrimiento de la verdad de que su padre eligió voluntariamente morir por su hermano, Neji revisa sus puntos de vista. Él comprende que el destino es algo que cada persona elige por sí misma, y decide fortalecerse para nunca más perder.