Chiyo — una mujer vieja de carácter travieso y obstinado, que adora hacer bromas a los que la rodean, especialmente fingiendo estar muerta o haciendo de locura senil. Tras esta máscara se esconde un veterano que ha pasado por más de una guerra, con una enorme experiencia y una amarga sabiduría. Los largos años de retiro la han vuelto indiferente al destino de su aldea natal — ella cree que la nueva generación debe arreglárselas sola, y que las verdaderas alianzas entre aldeas son imposibles, especialmente en tiempos difíciles. Es pesimista y a menudo subestima a los extraños, por ejemplo, esperaba de Konoha solo médicos débiles. Sin embargo, en su interior vive un profundo arrepentimiento por muchos actos: se culpa por haber sellado al Uno Cola en Gaara, y sufre por no haber podido proteger a su nieto Sasori de la oscuridad. Al conocer al Equipo 7, sus puntos de vista empiezan a cambiar: empieza a respetar a Sakura (a pesar de que es alumna de su antigua rival Tsunade) y ve en Naruto algo capaz de cambiar el mundo shinobi para mejor. El amor hacia su nieto sigue siendo la fuerza motriz principal — por él acepta regresar al servicio, y al final se sacrifica para revivir a Gaara como expiación. Incluso muriendo, conserva su sentido del humor y le pide a Naruto que cuide de quien compartió con él el dolor de la soledad.