Ichibi — bestia con cola de una cola, uno de los nueve biju creados a partir del chakra del Diezcolados. En su juventud, se presenta como una entidad masiva que recuerda a un tanuki, compuesta enteramente de arena e impregnada de un poderoso chakra. Su cuerpo está cubierto de manchas oscuras características de los tanuki, y en su espalda destaca un gran kanji «amor» (愛), que simboliza su naturaleza. A diferencia de su forma adulta, el joven Ichibi posee proporciones más torpes, pero ya demuestra una enorme fuerza y potencial destructivo. La criatura es capaz de manipular arena y viento, creando técnicas destructivas. Posee un carácter inestable y agresivo, lo que la hace peligrosa tanto para los enemigos como para los potenciales jinchuriki. En su juventud, Ichibi aún no comprende plenamente su poder, pero ya manifiesta una hostilidad innata hacia los humanos que intentan usarla como arma. Su presencia provoca tormentas de arena y destrucción a su alrededor, y su voz fuerte, semejante a un rugido, llena los alrededores de un siniestro eco.